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¿Qué hay de interesante al norte de Madrid?

Muchos turistas ni se plantean la idea de conocer los alrededores de la capital. Se conforman con disfrutar de las tascas, buenas comidas y bebidas madrileñas y por supuesto, sus buenos museos. Pero vale la pena dedicar algo de tiempo a sus alrededores. Y para no hacer este escrito muy largo, hablaré hoy de la parte al norte de la ciudad, y en un futuro de lo que hay al sur. Y cuando digo al norte, me refiero a lo que está cerca de la ciudad, sitios que se pueden visitar en unas cuantas horas, pues el norte de España alejado de Madrid tiene mucho que ver y es muy distinto que el sur, y todo eso requiere capítulos aparte.

Viviendo y creciendo en Madrid, en general he tenido acceso a ver todo esto en coche, que es lo mejor por la libertad que da. Pero también se pueden utilizar transporte público, en forma de trenes (a veces de alta velocidad) y autobuses, o agencias de viaje . La visita a El Escorial, Ávila,  Segovia y La Granja, es demasiado larga  para ver todo en un solo día. Pero pernoctando en Ávila, se puede hacer bien en dos días, aunque hay mucho que ver en tan corto plazo, o se puede hacer solo parte del recorrido, volviendo a Madrid el mismo día.

 

1/ San Lorenzo de El Escorial:

 

Es una de las obras consideradas Patrimonio de  la Humanidad. Es casi una visita obligada si vas a Madrid. Lo he visto muchas veces con mi familia, con el colegio y enseñándolo a amigos y turistas. Visitas guiadas es lo normal, pues con tanto que ver, uno se perdería en los múltiples edificios. Se nos decía que era la Octava maravilla del mundo. Está a unos 60 kilómetros de Madrid, menos de una hora en coche, y hay toda clase de transporte público . Es la obra arquitectónica más ingente de Felipe II, un rey muy controvertido por razones largas de explicar, pero que tuvo en sus manos el mayor imperio de la Historia de España , y uno de los mayores de la historia del mundo, pues en su reinado consiguió la unión con Portugal (en aquella época una gran potencia), y fue el primero que pudo decir la famosa frase “en mi imperio nunca se pone el sol”. Tenía posesiones no solo en Europa y América, sino también en Asia y Oceanía. Muy religioso, muy católico,  quiso alabar a Dios construyendo este impresionante monasterio-palacio. El proyecto se hizo cada vez más grande, y al final el tamaño fue de  33327 metros cuadrados (unos 360 mil pies cuadrados), con 4 mil habitaciones, de acuerdo con el Internet. Se empezó en 1563, conmemorando una victoria militar el día de San Lorenzo. Este santo fue martirizado en una parrilla, y el edificio imita esto con una mezcla de patios y naves entrelazadas. Se tardó en construir más de 20 años, y el Rey siguió la construcción desde un sitio especial en la montaña, llamado “la silla de Felipe II,” que se puede visitar, y desde donde hay una vista panorámica de todo el conjunto . El exterior es más bien austero, sin muchos adornos, con un estilo llamado Herreriano, de Juan de Herrera, el principal Arquitecto. Pero impresiona por el tamaño ingente de los edificios . Dentro está lleno de sorpresas y tesoros. No podemos hablar de todo, pero si  comentar  algunas partes interesantes.

La biblioteca se considera la más hermosa de España con todo el techo abovedado lleno de frescos, como la Capilla Sixtina (aunque más pequeña, por supuesto). Vale la pena verlos. Aparte, tiene unos 75000 volúmenes en multitud de lenguas, y libros interesantes que los turistas pueden ver. El más antiguo: uno de San Agustín del siglo VI. Visitarla es como realizar un viaje en el tiempo.  La iglesia  ha conseguido el título de Real Basílica. Tiene una gran cúpula y 4 órganos con más de 15 mil tubos en total, y está llena de obras de arte. Tiene esa famosa cúpula plana, que sirve de piso para el coro . El arquitecto puso una columna de cartón para ensenársela al rey, y cuando este protestó que la columna estaba en una zona de tránsito, con una patada la derribó , diciendo que la columna no era necesaria. El palacio de los Austrias es más bien austero. La  habitación del Rey más poderoso de la tierra, era una humilde celda, pero al lado del altar mayor. Felipe II podía seguir la misa desde su cama. Desde su despacho adyacente, manejaba su ingente imperio, pues El Escorial era su sitio de estancia favorito. Cerca está la sala de las batallas, un largo corredor con frescos conmemorando las victorias en una época cuando España tenía el ejército más poderoso de Europa. Debajo del altar mayor esta la Cripta Real , con 26 sepulcros de mármol para la mayoría de los reyes y reinas de las casa de Austria y Borbón. Hay muchas bellas estatuas y esculturas relacionadas con los que están enterrados. Me acuerdo de la escultura preciosa y detallada de Don Juan de Austria, yaciendo encima de su elaborado  sepulcro. Fue  el vencedor de los musulmanes en la batalla de Lepanto. Se considera una de las mejores esculturas de arte fúnebre europeo. El palacio de los Borbones nos hace recordar el Palacio Real, con su estilo barroco opulento, algo tan diferente de la zona de los Austrias . Y como ya dije, hay muchas más cosas interesantes que no puedo incluir en este corto artículo.

Desde luego vale la pena ir a El Escorial. La ciudad está llena de buenos restaurantes,  y lindando con la sierra de Guadarrama, a unos 1000 metros de altura (3000 pies). Así que nunca hace mucho calor (puede nevar en invierno) , y tiene buenas  vistas de las próximas montañas y valles.

 

2/ El Valle de los caídos,

 

Está solo  a de 10 kilómetros de El Escorial, y frecuentemente se combinan las dos visitas. Cuando estaba en el colegio, ir a ver este monumento era más o menos una obligación. He estado muchas veces. Se construyó durante 18 años (1940 a 1959) . Y me acuerdo de grandes y lentos camiones que bloqueaban las carreteras, llevando piedras gigantes al famoso valle .Ya hablamos de lo controvertida  que es la realeza. Este conjunto es todavía más debatido, pues fue la idea de Francisco Franco, y muchos le echan en cara que utilizó presos políticos e impuestos al público en general  para construirlo. Franco estuvo enterrado en la basílica desde que se murió en 1975 hasta Octubre 2019 , cuando se decidió que no debería estar ahí y le pusieron cerca de El Pardo, como ya hablamos. Dicho todo esto, Franco quería algo impresionante para la posteridad, y en cierto sentido, lo consiguió. Lo llaman la obra faraónica de Franco. La cruz es la mayor del mundo (150 metros de altura, 500 pies), con  varias esculturas descomunales en  su base, midiendo unos 18 metros de altura (54 pies), hechas por uno de los mejores escultores de la España de esa época. Y la basílica está excavada  dentro de una montaña de pura roca, y tiene (de acuerdo con el Internet) la mayor longitud del Mundo (262 metros), superando a San Pedro en Roma. La construcción se hizo con técnicas de los años 1950, un trabajo enorme, para algunos inhumano.  Así que ya hay dos récords mundiales, por lo menos en tamaño. No cabe duda que ver esto impresiona, y aunque  muchos sentirán la vergüenza del abuso del poder del dictador, otros disfrutarán de ver algo inédito, grandioso, probablemente irrepetible. Y yo creo que arquitectónicamente tiene su belleza, aunque el deseo es fundamentalmente  impresionar. Fue diseñado por los mejores arquitectos y escultores de su época. Creo que vale la pena verlo.

Pero hoy en día, el futuro del monumento es debatible. Hay gente que quiere destruir todo esto. Es el viejo dilema. ¿Son las obras monumentales de arquitectura, maravillas que hay que respetar, o están ligadas a los que las hicieron y hay que destruirlas si las personas o los motivos caen en desgracia?. Franco ha pasado de héroe y generalísimo (cuando yo crecí en España)  a un villano dictador para muchos. ¿Puede el monumento sobrevivir esta nueva ola de odio e impopularidad?. A lo largo de la historia es relativamente frecuente  el destruir por razones políticas o religiosas grandes monumentos. El Internet tiene muchos artículos sobre todo esto. Por ahora está en pie, y realmente sorprende.  Si se destruye, dudo que  se pueda volver a hacer  algo parecido. Si sobrevive, quizás se acabe viendo con el tiempo como algo  inverosímil e interesante, algo relativamente único , inédito, algo que haga pensar a las futuras generaciones.

 

3/ Ávila,

 

Está a 108 kilómetros de Madrid y 71 de El Escorial, más o menos alrededor de 1-1,30 horas en coche . Para mí es un sitio ideal para pasar la noche si uno quiere hacer el circulo de El Escorial, Ávila , Segovia y La Granja . Tiene una de las murallas medievales más importantes de Europa. Está al norte y cerca de la sierra de Guadarrama, que tiene varios  picos que llegan a los 2200 metros (7200 pies) , y que recibe una buena cantidad de nieve en invierno. Es bonito ver esta sierra  desde lo alto de los  muros de la ciudad (se puede subir y andar por las murallas) , con su  nieve en invierno, o sus bosques y picos rocosos en verano. Si miras desde la muralla hacia el lado opuesto (norte) , puedes ver desde esa altura las suaves colinas onduladas de los campos castellanos, que se extienden más allá del horizonte, con sus diversos colores que cambian con las estaciones del año. Todo el casco antiguo , dentro de la zona amurallada, es Patrimonio de la Humanidad, con típicas calles estrechas , algunas con esos famosos adoquines antiguos, y fachadas que no han cambiado por siglos. En esta zona  hay buenos restaurantes  y hoteles para comer y pasar la noche (hay también un parador al lado de la muralla). Recuerdo esas madrugadas llenas de sol, frescas incluso en verano (la ciudad está a 1100 metros de altura, 3700 pies ), paseando por esas calles vacías  antes de que se llenen de turistas,  pensando que estás en un siglo pasado y te vas a encontrar con  algún caballero de antaño, con su armadura o su capa y espada. Pero aparte del gusto de estar en este recinto, hay varias cosas interesantes que ver. La catedral forma parte de la muralla, y es una mezcla curiosa de iglesia y fortaleza. Tiene un bello estilo gótico, con algo de románico por su antigüedad (empezó a construirse en el siglo XI, hacia 1091, y es una de las catedrales góticas más antiguas de España). Un aspecto único de la ciudad es su relación con los dos místicos quizás más importantes : Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Hay visitas guiadas de los monasterios y estancias donde ellos estuvieron. Hay incluso un “ centro de interpretación de la mística”, un fenómeno que, aunque no exclusivo de ellos, tuvo un gran esplendor en estos dos santos, los dos grandes escritores describiendo sus experiencias. Una visión de San Juan, viendo un Cristo crucificado  desde lo alto, inspiró este cuadro famoso de Salvador Dalí: el Cristo de San Juan de La Cruz, el único donde Cristo y la cruz están vistos desde arriba y no desde abajo. El Internet puede ampliar todos estos comentarios. Las yemas de Santa Teresa son un postre que vale la pena tomar.

 

4/ Segovia,

Una ciudad muy distinta de Ávila, pero también patrimonio de la Humanidad y con monumentos que se remontan a la época romana. Está a unos 65 kilómetros de Ávila (45 minutos en coche) y a 90 de Madrid (1-1.30 horas). Ahora el tren de alta velocidad (AVE) te la pone a 30 minutos de la estación de Madrid. Más diversificada que Ávila, con una muralla medieval incompleta y todo está más desparramado. Nombraré lo que creo que es importante. Empezamos con al famoso acueducto romano, del siglo II D.C. uno de los más grandes y mejor conservados del mundo. Llevó agua a la ciudad por muchos siglos hasta 1973 . Se nos recalcaba que no hubo necesidad de poner argamasa entre las piedras, todas de granito  perfectamente tallado, que se acoplan en su sitio con solo la gravedad. El Alcázar, es uno de los monumentos más visitados de la nación . El nombre indica un origen musulmán, pero a través de los siglos se convirtió de fortaleza a residencia palaciega de los Reyes de Castilla, con muchos detalles de los famosos Reyes Católicos, Fernando e Isabel (Isabel está muy ligada a Segovia de muchas maneras, y hay visitas guiadas sobre esto). Hay multitud de salas que ver,  algunas de estilo árabe. Y también salas de armas o armería.  Todo se mantiene en perfectas condiciones. En coche se puede rodear el edificio y verlo a distancia desde muchos ángulos, como un gran barco entre los dos ríos de Segovia,  lleno de torres puntiagudas y terrazas. Se ha utilizado para muchas películas. La  Catedral, con grandes dimensiones y elegancia, es relativamente moderna (siglo XVI, 1523), por tanto con estilo gótico tardío y renacentista. Está en la parte más alta de la ciudad, presidida por una de las torres de mayor altura de España. Tiene, entre otras muchas cosas, un extraordinario “Cristo Yacente” de Gregorio Fernandez, quizás el  mejor escultor español de madera policromada.  El exterior es muy rico en adornos, con elaborados capiteles góticos, todos iluminados por la noche, que los hace visibles en todas direcciones.

No hay que olvidarse de la gastronomía local. El Mesón de Cándido ofrece quizás el mejor cochinillo de España, y la compañía Valor, de categoría internacional, vende buenos  chocolates y repostería . Y todo al lado del acueducto, para hacerlo más interesante. Después de un buen cochinillo, tomar uno de esos chocolates espesos españoles, donde se  pueden untar los churros… bueno quizás es demasiado para la mayoría de los estómagos.

 

5- La Granja y el Real Palacio .

Está solo a 10 kilómetros (12 minutos) de Segovia. Pero ya hemos hablado de ello en mi escrito anterior  y no lo repetiré.

 

Se puede volver a Madrid desde la Granja por el camino principal, o utilizando una carretera secundaria (pero asfaltada), a  través del puerto de Navacerrada.  Sube suavemente por los pinares y robledales del norte de la sierra, llegando a lo alto del puerto, con vistas estupendas a los dos lados, norte y sur. Alli hay una estación de esquí en invierno (a unos 4 mil pies de altura). Me trae recuerdos de mis comienzos en este deporte. Un sitio bastante humilde cuando se compara con lo que hay en los Pirineos, Alpes, Montañas Rocosas etc., pero algo inesperado en  medio de la meseta castellana.

 

En fin, este recorrido, como podéis leer,  ofrece experiencias inéditas. Así que cuando vayáis a Madrid dedicad un poco de tiempo a los alrededores.  Madrid está rodeada de sitios históricos, y la Sierra de Guadarrama ofrece un sorprendente paisaje alpino en esta zona más bien seca del centro de España.