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Los Palacios Reales en Madrid y Alrededores

Siguiendo con el deseo de que los que van a Madrid puedan beneficiarse de mi experiencia de nacer y vivir los  primeros 27 años de mi vida en esa ciudad, y animado por el éxito de lo que mandé sobre el Prado en Junio, elijo un tema al que quizás muchos turistas no prestan mucha atención.

Hablar de la monarquía es un tópico debatible, pues me consta que hay mucha gente que ve esta institución como algo obsoleto y quizás no deseable hoy en día. Pero al igual que los turistas pueden disfrutar de las maravillas arquitectónicas de catedrales, mezquitas , sinagogas o templos, independientemente de sus creencias religiosas, casi todos los monarcas (al menos los europeos), tarde o temprano acaban construyendo palacios que pueden ser monumentales, muy artísticos  y un placer verlos, aparte de los sentimientos personales sobre el tema. Y no hay que olvidar que el famoso Museo de Prado se hizo para exponer las obras de arte que ya estaban en manos de la realeza, algo que mucha gente no sabe o no quiere recordar.

La monarquía española es de las más antiguas de la tierra (se remonta a Don Pelayo y su victoria sobre los musulmanes en 722 A.D. ), y Madrid ha sido su residencia desde que Felipe II  convirtió esta ciudad en la capital de España en 1561. Si ignoramos esto cuando visitamos esta ciudad, nos estamos perdiendo una oportunidad única. El patrimonio Nacional de España gestiona y mantiene siete palacios. Yo hablaré de los cuatro que conozco mejor, todos ellos cercanos a Madrid o en la capital misma. Hay que hacer visitas guiadas, pues hay demasiados tesoros y demasiado que ver para permitir la entrada libre. Se puede ver mucho en el Internet, pero espero que mis comentarios les puedan ayudar, guiar  y animar a que hagan una visita a lo que describo.

 

1/Palacio Real de Madrid:

               

Es el más grandioso . Está muy cerca del centro de Madrid (La Puerta el sol), y la bella parte del barrio de los Austrias (La Plaza Mayor y alrededores). Es una pena que muchos turistas a los que  les gusta disfrutar en esta zona  con sus múltiples tascas y bares y su ambiente típico madrileño, se pierdan algo único, adonde pueden llegar a pie en 10-15 minutos, o más rápido en taxi o transporte público.

El palacio tiene unos 1.5 millones de pies cuadrados ( 135.000 metros cuadrados) y más de 3000 habitaciones. El Internet dice que es el mayor palacio real de Europa.  Lo iniciaron los Austrias (Carlos I, Felipe II) pero la mayor contribución fue de Felipe V y los monarcas Borbones (Carlos III y Fernando VII).  Felipe VI, el rey actual , utiliza el palacio para asuntos oficiales, pero vive en otro palacio más modesto . Eso es bueno, pues gracias a ese uso, el palacio se mantiene con todo su esplendor.  Desde fuera,  impresiona el tamaño ingente del edificio . Los elaborados adornos exteriores, y su iluminación  por la noche lo hace un centro de atracción las 24 horas del día. Dentro hay tanto que ver que es difícil enumerar lo mejor, y lo  que puedes ver cambia de vez en cuando.  La escalera de entrada es muy impresionante, y se dice que cuando Napoleón conquistó España en 1808  y dio el título de Rey a su hermano  Joseph Bonaparte (nosotros le llamamos despectivamente Pepe Botella, porque le gustaba beber), le dijo que la escalera de este palacio era la más impresionante  que había visto cuando la comparaba con cualquier otro palacio que conocía (y eran muchos). Recuerdo el comedor de gala que puede sentar 120 comensales; las múltiples elaboradas habitaciones, todas elegantes,  sorprendentes, diversas,  bien mantenidas.  La capilla interior, con su gran órgano, mayor que muchas iglesias, donde dan conciertos de vez en cuando, la armería, que alberga entre muchas armaduras, la de Carlos I, llena de adornos y condecoraciones,  que fue la que pintó Tiziano cuando hizo su famoso cuadro celebrando una  famosa batalla que el rey ganó (Mulberg) , uno de los cuadros más grandes e  impresionantes  del Museo del Prado. Parte del complejo son los jardines y la Catedral de la Almudena, con una decoración moderna que no me gusta tanto como las típicas de estilo gótico que se ven por Europa.

 

2/ Palacio de El Pardo:

 

Desconocido para la mayoría de los turistas, está a media hora del centro de Madrid, acercándose a nuestra sierra de Guadarrama.  Siempre he ido en coche, pero se puede utilizar transporte público. El nombre viene de la ubicación en el  “ monte de El Pardo” una zona de 15800 hectáreas (casi 40 mil  acres)  al norte de Madrid que ha sido por siglos la zona de caza de la realeza, llena de los mejores venados, jabalíes, aves silvestres, etc..  Uno de los “ bosques mediterráneos” mejor conservados de Europa (de acuerdo con el Internet). Este monte está lleno de  colinas redondeadas y salpicadas con  lo que llamamos encinas, una variedad de roble mediterráneo que proporciona esas bellotas (acorn) que dan ese sabor característico a nuestro jamón de pata negra. Cuando vine a San Antonio,  el “Hill Country” me recordó mucho a esos montes, y me sentí como en casa. Mis padres nos llevaron muchas veces (a mi hermano y a mi)  a esa zona, donde podíamos jugar a la sombra de esos  árboles, por supuesto fuera del coto de caza. Cuando Franco vivía, el palacio entero estaba ocupado por él y su familia , y no te podías ni acercar por la seguridad extrema que había. Después de su muerte, se abrió al público y pude verlo. Fue inicialmente un coto de caza para los reyes desde el siglo XV (hacia 1400), luego ampliado y mejorado por varios reyes. No sé el tamaño que tiene, pero aunque es el más pequeño de lo cuatro que describo, sé que el piso bajo tiene 200 habitaciones, de las que 15 se utilizan para los jefes de estado que visitan  España. Asi que  es un palacio que impresiona. Y está lleno de obras de arte dignas del museo de Prado, incluyendo tapices de Goya. A veces se cierra por albergar los jefes mencionados, y porque Franco hoy en día no es muy popular y algunos políticos no quieren que la gente vea dónde vivió.  Curiosamente Franco está ahora enterrado muy cerca del palacio, aunque hay que pedir permiso para ver el mausoleo. También hay un Cristo de El Pardo, una figura en madera policromada famosa, y en los alrededores  he visto los ciervos con mayores astas que he conocido . El pequeño pueblo de El Pardo  tiene mucho sitios para poder comer la buena cocina castellana. Con lo que hay que ver, la localización, y los restaurantes cercanos, es una  excursión interesante y que vale la pena hacer,  a las afueras de Madrid.

 

3 / Palacio Real de la Granja,

 

Está a 80 kilómetros (unas 50 millas) de Madrid, y no muy lejos de Segovia y Ávila, dos ciudades castellanas llenas de historia que vale la pena ver. El sitio está al norte de la Sierra de Guadarrama, a casi 4000 pies de altura (1200 metros), en la ladera norte de la sierra, donde hay muchos bosques y llueve mucho (y mucha nieve en invierno). De nuevo Felipe V fue el promotor de este palacio, intentando escapar de los calores veraniegos de Madrid, y recordando a Versalles, donde nació y se crio.
Tiene un tamaño relativamente grande (25 mil metros cuadrados, unos 270 mil pies cuadrados). El interior es muy elaborado, con grandes tapices, y galerías continuas que entrelazan las múltiples habitaciones, todas distintas y elegantes, quizás intentando imitar lo que se puede ver en Versalles. Pero lo que más me gusta es la localización en la ladera de esa zona frondosa de la Sierra, con 146 hectáreas de jardín  (360 acres), parte elaborados al estilo francés,  y parte salvaje, adentrándose en la montaña . Estos jardines tienen 26 fuentes  y árboles gigantes, muchos traídos de otras zonas. El clima es perfecto para ellos, con  lluvia abundante y sin mucho calor :  sequoias gigantes , esos árboles  de California, (aunque tardarán muchos siglos en llegar al tamaño que tienen en la Sierra Nevada Californiana), cedros del Líbano, y los árboles locales (pinos, robles, eucaliptus, fresnos ),  todos viejos y grandes. Las fuentes son muy elaboradas, con diversos temas, y varias veces al año las ponen a funcionar. Ir en esos días, a ver los complicados juegos de agua,  era una de las excursiones favoritas en verano para escapar el calor madrileño. Un sistema ingenioso permite que el agua tenga mucha presión , con chorros llegando a 40 metros de altura. Estando en la montaña, se puede hacer buen senderismo, y hay paradores y hoteles cercanos.

 

4/Palacio Real de Aranjuez.

 

Está solo a 50 kilómetros ( 30 millas) del centro de Madrid, muy cerca del famoso Toledo. Quizás amantes de la música quieran visitar el sitio que dio la inspiración a Joaquín Rodrigo para componer su conocido “concierto de Aranjuez”. Aunque lo escribió en París, Joaquin recordaba los paseos con su esposa en los jardines del Palacio a la orilla de Tajo durante su luna de miel . España  no tiene los ríos grandes que se ven en el norte de Europa, pero el río Tajo (el más largo y uno de los más caudalosos, aunque hoy en día hay problemas en este sentido), al pasar por Aranjuez, se ensancha, hay un cierto remanso, y tiene suficiente agua para atraer un montón de aves acuáticas y mantener esos bellos jardines con fuentes que son parte del Palacio Real de esa zona, y que fueron declarados patrimonio de la Humanidad en 2001. Todas las dependencias y jardines forman 44 Hectáreas  (unos 108 acres) de verdor y elegancia, extendiéndose a lo largo del río. La zona de Aranjuez  no es muy frondosa y parece casi un milagro encontrar algo así en esa región. El rio hace que todo esto sea posible. La mayoría de los   árboles  cambian de verde a amarillo en otoño, con  hojas que se caen produciendo  “alfombras” de ese color. Y hay 7 fuentes muy elaboradas, con temas diferentes, y senderos entre ellas rodeados de esa arboleda. Recuerdo nuestras visitas para comprar las famosas fresas pequeñas de Aranjuez, que se dan en  esa zona en Junio, con un sabor mejor que las de tamaño normal; y  los paseos por los jardines; y las comidas en restaurantes al lado del rio, viendo pasar el agua y el juguetear  de los patos, ocas, cisnes  y otras aves que viven cerca del agua. El palacio lo empezó Felipe II (a mediados del siglo XVI), y fue ampliado por otros reyes. Juan de Herrera fue el arquitecto, y tiene ese estilo “herreriano” de aquella época. El Palacio por dentro es similar a los anteriores, aunque hay salas famosas, como la del trono, la árabe y la de porcelana. En medio de esa frondosidad, se puede ver la “casa del Labrador”, pequeña, pero uno de los conjuntos neoclásicos mas importantes de Europa ( de acuerdo con el Internet). Tiene una elegancia interna exquisita. Me acuerdo de una habitación donde  había un viejo clavicordio, que tocaban para los turistas.

 

5/ Monasterio de El Escorial.

La obra maestra de Felipe II. Solo a 30 millas de Madrid. Es un monasterio-palacio muy digno de ver. Se merece estar en otra misiva, pues hay bastante que decir.

En fin, veis que los Reyes han creado obras bonitas, que vale la pena ver. Así que Madrid tiene algo que no se ve tan frecuentemente en el resto de España: el toque directo, variado y repetido de la realeza, a lo largo de los casi 500 años  de estancia en esta capital.  Y si les he  picado la curiosidad, y el artículo les anima para visitar estas maravillas, habré conseguido mi propósito.

Saludos a todos… y animaros a ir a Madrid. Ya veis que hay mucho que ver y disfrutar.

Joaquín Gomez Mira